Días antes de la asunción de Melián, los problemas en la planta potabilizadora y en la red se multiplicaban.
Los primeros rumores hablaban de sabotaje. Abertura y cierre de llaves dejaban a distintos sectores del pueblo sin el suministro del liquido elemento. Por otro lado, el colapso era esperado y tardó en llegar. Le tocó al nuevo intendente hacerse cargo de uno de los mayores dramas de la localidad. Leer más.


