Inaugurado formalmente hace un año atrás (archivo: Finca Cortaderas presentó formalmente su emprendimiento), Sergio Gueimunde y Javier Mazzeo, oriundos de Buenos Aires, aquél día mostraron orgullosos las perspectivas personales y el futuro que vislumbran para Nogolí y para la provincia de San Luis en materia de olivicultura y otros cultivos experimentales. Hoy, con el proyecto afianzado, cuentan además con novedosos y atractivos negocios para inversores a los que les aseguran una rentabilidad garantizada.
La empresa Finca Cortaderas desarrolló un video donde explica con lujo de detalles la política de sus mentores sobre las plantaciones de olivos, vid y almendros que crecen en esas tierras privilegiadas a la espera de la cosecha y de la industrialización que concretarán en próximas etapas.
A Finca Cortaderás 2, un campo contiguo, se sumó además la participación minoritaria de una empresa de Buenos Aires que se adhirió a la apuesta de Mazzeo y Gueimunde para diversificar sus capitales. "Este proyecto es lo que se llama rentabilidad productiva. Son parcelas productivas de 5 has cada una en donde cada parcela recibe una plantación de 5 has en sistema intensivo orgánico. La persona compra no solo la producción y la rentabilidad de esa tierra sino que está comprando las 5 has de tierra. Compras el terreno productivo y das la concesión de administración de producción por 15 años a la administradora que es Finca Cortaderas y al final de cada etapa de cosecha y o producción pueda tener un retorno de la utilidad y no solo es rentabilidad productiva sino también rentabilidad inmobiliaria" -explicó Javier-
El proyecto, de un máximo de 50 lotes productivos, contará también con un hotel boutique que en principio será de uso exclusivo de los dueños de las parcelas, para que puedan quedarse algunos días al año disfrutando y vivenciando su capital y de todos los servicios que brindará Cortaderas para una estadía placentera y única. "El hotel será algo así como un tiempo compartido" -comparó el empresario para ilustrar la idea-
Para dimensionar la rentabilidad que prometen las parcelas, Javier ejemplificó que 5 has a los 5 años de plantado son 20 mil botellitas de medio litro que dará por año.
La pre venta ya comenzó ofreciendo las primeras 15 parcelas, de las cuales ya están pre vendidas 6. "Es bueno saber que quien ingrese al negocio lo hace con un 30% y el resto financiado en 36 meses que terminará seguramente pagándose sola, a medida que las plantas empiezan a producir" -aclara el entrevistado-
Pasión ligada a la planta
Javier contó a NotiNogo que llegaron a Nogolí enamorados de las condiciones de los suelos y del clima puntano. Con su socio, basados en un viejo anhelo de dedicarse a la olivicultura, adquirieron primero Las Brisas, una finca experimental situada en el paraje El Barrial. "Ahí se exploraron la mayoría de las variedades que hay en la argentina y después decidimos en base a eso cueles serían las variedades que se iban a implantar acá en Cortaderas. Después buscamos campos, zonas y los datos favorables nos indicaban que era Nogolí. Gente que esta en la olivicultura de años nos decía que no entendía como Nogolí no se transformaba en un polo de olivicultura dado que los Jesuitas habían traído plantas y esas plantas todavía estaban en los correderos del pueblo con una salubridad bastante importante" -relató Mazzeo-
Cuidadosos del medio ambiente, eligieron producir en forma orgánica, es decir que no utilizan ningún tipo de agroquímicos y tienen -por esta razón- una mayor necesidad de mano de obra. El almacenamiento de agua se hace en represas debidamente impermeabilizadas y el riego es por goteo, lo que garantiza el cuidado extremo de ese recurso escaso en el mundo.
La Finca ya hizo su primer producción de unas 100 botellas de aceite de oliva que se obtuvo del campo experimental, pero aún no están a la venta "primero porque nosotros somos bastante cuidadosos en la calidad del aceite. Parte del aceite que se procesó todavía está en la etapa de decantación buscando una mayor calidad del producto final. Esta tarea no se hace en San Luis porque lamentablemente San Luis no tiene una planta de producción al nivel que requerimos nosotros. Todo lo que nosotros elaboramos se lleva ahora a producir a San Martín, Mendoza" -dijo Mazzeo aclarando que esta situación será hasta que se instale una planta de producción en la propia finca Cortaderas, la que esperan construir para el año 2014 o 2015, además de una bodega para el envasado de vinos de alta gama -
La primera tanda de envasado de aceite se destinó al testeo mediante controles químicos y presentándola a distintos concursos internacionales de cata con la idea de tener un nivel de información sobre el estado del producto.
En la extensa charla que el medio local mantuvo con uno de los propietarios de la prestigiosa finca , quien gentilmente nos atendió en el casco de la misma, pudimos conocer los distintos proyectos que a posterior de los aquí mencionados se realizarán y que prometen ser mucho más ambicioso de lo que uno se imagina. En esa amena conversación, también pudimos conocer la opinión del propietario de Cortaderas acerca de la inclusión del pueblo en las aspiraciones de este tipo de emprendimientos que pueden dar un giro en la economía y en la cultura local de la zona a partir del valor agregado al fruto. Pero eso quedará para una segunda parte de la entrevista a Javier Mazzeo.
Para comunicarse con la Finca Cortaderas pueden hacerlos a través de su pagina Facebook o ingresando en su pagina web http://www.fincacortaderas.com/. E-mail: info@fincacortaderas.com


